La Conferencia de las Partes en calidad de reunión de las Partes en el Acuerdo de París,
Recordando el Acuerdo de París,
Recalcando el artículo 2, párrafo 1, del Acuerdo de París, que establece que el Acuerdo, al mejorar la aplicación de la Convención, incluido el logro de su objetivo, tiene por objeto reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza, en particular manteniendo el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 ºC con respecto a los niveles preindustriales y prosiguiendo los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 ºC con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático; aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos; y situar los flujos financieros en un nivel compatible con una trayectoria que conduzca a un desarrollo resiliente al clima y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero,
Recalcando también el artículo 2, párrafo 2, del Acuerdo de París, en el que se establece que el Acuerdo se aplicará de modo que refleje la equidad y el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y las capacidades respectivas, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales,
Reconociendo la necesidad de dar una respuesta progresiva y eficaz a la amenaza apremiante del cambio climático, que se base en la equidad y en los mejores conocimientos científicos disponibles,
Recordando las decisiones 1/CMA.3, párrafo 85, 1/CMA.4, párrafos 50 a 53, y 3/CMA.5,
Reconociendo que el cambio climático es un problema de toda la humanidad y que, al adoptar medidas para hacerle frente, las Partes deberían respetar, promover y tener en cuenta sus respectivas obligaciones relativas a los derechos humanos, el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, el derecho a la salud, los derechos de los Pueblos Indígenas, las comunidades locales, los migrantes, los niños, las personas con discapacidad y las personas en situaciones vulnerables y el derecho al desarrollo, así como la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y la equidad intergeneracional,
Reconociendo que las transiciones justas conciernen a todos los países,
Poniendo de relieve el carácter multisectorial, multidimensional y transversal de las transiciones justas, para las que no existe un enfoque único y para las que se requieren planteamientos que engloben a toda la sociedad y toda la economía,
Reconociendo que las trayectorias hacia una transición justa son pertinentes en los contextos de la mitigación, la adaptación, en particular el refuerzo de la resiliencia climática y la mejora de las capacidades de adaptación, y la respuesta a las pérdidas y los daños, todos ellos esenciales para que las trayectorias hacia una transición justa no dejen a nadie atrás,
Resaltando las dificultades y oportunidades singulares a que hace frente cada Parte en la búsqueda de transiciones justas que contribuyan a alcanzar los objetivos del Acuerdo de París,
Recalcando la importancia de la provisión urgente de medios de aplicación (fomento de la capacidad, financiación para el clima y desarrollo y transferencia de tecnología) para facilitar las trayectorias hacia una transición justa y de la mejora de la cooperación y el apoyo internacionales en relación con dichas trayectorias para las Partes que son países en desarrollo, en particular los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados,
Reconociendo que el aumento del déficit de financiación en materia de adaptación puede dificultar la aplicación de las trayectorias hacia una transición justa en los países en desarrollo, en especial los que son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático,
1. Pone de relieve la conexión inherente entre los esfuerzos orientados a limitar el aumento de la temperatura mundial a 1,5 ºC y la búsqueda de trayectorias hacia una transición justa;
2. Subraya la importancia de que los enfoques hacia una transición justa se ajusten a los objetivos del Acuerdo de París, se adapten a las circunstancias nacionales y se basen en las prioridades de desarrollo que cada país defina, y resalta la contribución de las transiciones justas a unos resultados de mitigación y adaptación más robustos y equitativos;
3. Pone de relieve que las trayectorias hacia una transición justa pueden facilitar la aceleración de la acción climática en esta década crucial y más allá, sobre la base de la equidad y de la mejor información científica disponible;
4. Acoge con beneplácito el establecimiento del programa de trabajo de los Emiratos Árabes Unidos sobre la transición justa y los avances en la labor realizada en este marco;
5. Afirma que el programa de trabajo fomenta un entendimiento colectivo de las transiciones justas, no determina las políticas de manera prescriptiva y alienta un enfoque holístico e integrado en la búsqueda de trayectorias hacia una transición justa que reflejen las circunstancias y capacidades singulares de cada país;
6. Resalta que el programa de trabajo contribuye a los esfuerzos destinados a reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza;
7. Pone de relieve la importancia de examinar de forma exhaustiva y sistemática todos los aspectos del programa de trabajo, que se indican en el párrafo 2 de la decisión 3/CMA.5, sin dar prioridad selectiva a ninguno de ellos;
8. Invita al programa de trabajo a que integre los resultados del primer balance mundial que sean pertinentes para la transición justa, de conformidad con la invitación formulada en el párrafo 186 de la decisión 1/CMA.5;
9. Expresa gratitud a los Gobiernos de Alemania, Egipto, Panamá y Etiopía por acoger, respectivamente, los diálogos primero, segundo, tercero y cuarto celebrados en el marco del programa de trabajo;
10. Expresa reconocimiento a las Presidencias de los órganos subsidiarios y a la secretaría por organizar los diálogos y expresa gratitud a las Partes, a los observadores y a los interesados que no son Partes, incluidos los expertos, que contribuyeron a los debates de los diálogos y presentaron sus opiniones;
11. Expresa reconocimiento a las Presidencias de los órganos subsidiarios y a la secretaría por preparar los resúmenes oficiosos de los diálogos primero, segundo, tercero y cuarto celebrados en el marco del programa de trabajo, así como los informes resumidos anuales al respecto, y aprecia las opiniones de las Partes, los observadores y los interesados que no son Partes reflejadas en ellos;
12. Acoge con beneplácito que los diálogos permitieran a las Partes, a los observadores y a los interesados que no son Partes intercambiar información sobre las oportunidades, las mejores prácticas, las soluciones viables, las dificultades y los obstáculos relacionados con los temas de los diálogos, y reconoce los aspectos que se enumeran, con carácter no exhaustivo, a continuación:
a) Las trayectorias hacia una transición justa determinadas a nivel nacional se aplican a nivel nacional mediante planes, políticas y estrategias nacionales sobre el clima, como las contribuciones determinadas a nivel nacional, los planes nacionales de adaptación y las estrategias de desarrollo a largo plazo con bajas emisiones, en el contexto del objetivo, las metas y los principios de la Convención y del Acuerdo de París;
b) Los principios de equidad y de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y las capacidades respectivas deben orientar los esfuerzos para lograr transiciones justas;
c) Para lograr transiciones justas son necesarios enfoques multipartitos, centrados en las personas, ascendentes y que abarquen a toda la sociedad;
d) La importancia de establecer una participación amplia y auténtica de todos los interesados pertinentes, incluidos los trabajadores afectados por las transiciones, los trabajadores informales, las personas en situación de vulnerabilidad, los Pueblos Indígenas, las comunidades locales, los migrantes y desplazados internos, los afrodescendientes, las mujeres, los niños, los jóvenes, las personas de edad y las personas con discapacidad, para lograr trayectorias hacia una transición justa eficaces, inclusivas y participativas;
e) La importancia de un diálogo social auténtico y eficaz con todos los agentes sociales, del respeto de los derechos laborales y del trabajo decente y los empleos de calidad para las transiciones justas;
f) El carácter multisectorial y multidimensional de las transiciones justas y la consiguiente necesidad de aplicarles enfoques que engloben toda la economía, recaben la participación del sector privado, incluidas las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, y de los actores de la economía rural, en especial los pequeños agricultores, y contribuyan a la creación de trabajo decente y empleos de calidad y a la producción de alimentos;
g) La importancia de los sistemas educativos y de desarrollo de aptitudes, incluidos el perfeccionamiento y la reconversión profesionales adecuados a las necesidades del mercado laboral, de los derechos laborales y los sistemas de protección social, y de que se tengan en cuenta el sector informal, la economía del cuidado, las personas desempleadas y los futuros trabajadores para garantizar transiciones justas;
h) La importancia de las trayectorias hacia una transición justa que respetan, promueven y hacen efectivos todos los derechos humanos y laborales, el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, el derecho a la salud, los derechos de los Pueblos Indígenas, los afrodescendientes, las comunidades locales, los migrantes, los niños, las personas con discapacidad y las personas en situación de vulnerabilidad, y el derecho al desarrollo, así como la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y la equidad intergeneracional;
i) La importancia de los derechos de los Pueblos Indígenas y de obtener su consentimiento libre, previo e informado, de conformidad con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y la importancia de velar por que todas las trayectorias hacia una transición justa respeten y promuevan los derechos colectivos e individuales internacionalmente reconocidos de los Pueblos Indígenas, incluido el derecho a la libre determinación, y reconozcan los derechos y protecciones de los Pueblos Indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial, de conformidad con los instrumentos y principios internacionales de derechos humanos pertinentes;
j) La adaptación y la resiliencia climática son un elemento integral de las transiciones justas y deben ser inclusivas y empoderar a los Pueblos Indígenas, las comunidades locales, las mujeres y las personas en situación de vulnerabilidad;
k) La importancia de la protección social y de la adaptación dirigida localmente en el contexto de la mejora de la adaptación y la resiliencia climática en el marco de las trayectorias hacia una transición justa;
l) La importancia de los enfoques participativos y de recabar la participación de las comunidades afectadas en la elaboración de las medidas de adaptación, señalando que dichas comunidades también deben desempeñar un papel central en la formulación y ejecución de las medidas de adaptación y resiliencia climática en el contexto de las trayectorias hacia una transición justa, y que deben evitarse las soluciones universales;
m) La conexión entre las trayectorias hacia una transición justa y la labor destinada a garantizar la integridad de todos los ecosistemas, incluidos los océanos, y la protección de la biodiversidad, reconocida por algunas culturas como la Madre Tierra, en particular mediante enfoques de adaptación basada en los ecosistemas;
n) El acceso universal, asequible y fiable a la energía puede ser fundamental para las trayectorias hacia una transición justa definidas a nivel nacional, en particular para hacer frente a la pobreza energética;
o) La importancia de facilitar el acceso universal a una energía limpia, fiable, asequible y sostenible para todos, en particular mediante el despliegue a mayor escala de las energías renovables y el acceso a soluciones limpias para cocinar, y de asegurar que dichos esfuerzos puedan promover la seguridad energética, reconociendo al mismo tiempo que las trayectorias hacia las transiciones energéticas variarán según el país en función de las circunstancias nacionales;
p) La necesidad de ampliar el acceso a soluciones limpias para cocinar, señalando sus numerosos beneficios secundarios para la salud, la igualdad de género, el medio ambiente y los medios de subsistencia, entre otros;
q) Las transiciones energéticas hacia economías con bajas emisiones de carbono pueden comportar riesgos y oportunidades de orden socioeconómico, señalando la importancia de las trayectorias de transición energética justa determinadas a nivel nacional para reducir al mínimo los riesgos y aprovechar al máximo las oportunidades que brindan;
r) Un número creciente de tecnologías con bajas o nulas emisiones de carbono, entre las que figuran las tecnologías de energía renovable, y de medidas de eficiencia energética son cada vez más eficaces en relación con el costo, escalables y rápidas de desplegar, incluso en zonas remotas y desatendidas, lo que contribuye a las transiciones energéticas justas y conlleva ganancias en seguridad energética y beneficios para la salud y el medio ambiente, como la reducción de la contaminación atmosférica. La aceleración del desarrollo de infraestructuras e interconexiones de red seguras, flexibles y resilientes favorece la seguridad del sistema y aumenta el acceso a la energía;
s) El papel esencial de la innovación y la transferencia de tecnología como elementos críticos para hacer posibles las transiciones justas con un enfoque holístico y multisectorial y entre los diversos sectores. El acceso a tecnologías asequibles y adaptadas al contexto puede agilizar los avances en las trayectorias hacia una transición justa, maximizando al mismo tiempo la creación de empleo y las oportunidades y garantizando que nadie se quede atrás;
t) La necesidad de superar los obstáculos, como las limitaciones de capacidad institucional, las deficiencias en la aplicación y las restricciones financieras y técnicas a las que hacen frente las Partes que son países en desarrollo en el contexto de las transiciones justas;
u) La importancia de reforzar la cooperación internacional en la movilización de financiación, tecnología y apoyo al fomento de la capacidad para facilitar la puesta en práctica de transiciones justas determinadas a nivel nacional de un modo socialmente inclusivo y equitativo;
v) La importancia de que se sigan realizando esfuerzos para apoyar las transiciones justas a través de medidas que eviten agravar la carga de la deuda y creen espacio fiscal para que los países avancen en las trayectorias hacia un desarrollo bajo en emisiones y resiliente ante el clima;
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